Hacia dónde se dirige el coaching en 2018

Hacia dónde se dirige el coaching en 2018

En 2017 hemos visto como el coaching se ha erigido como uno de los servicios más solicitados por particulares y profesionales, que desean potenciar su vida más allá de la mediocridad o los límites que nos imponemos nosotros mísmos. Sin duda, el coaching es uno de esos servicios, que una vez que lo conoces trae cosas buenas a tu vida.

Si bien al principio pocas personas creían en el coaching, este año se ha consolidado la idea de que el coaching no es in lavado de cerebro. El coaching es un procedimiento dinámico que permite orientar a una persona con el fin de conseguir lo que quiere, y más allá de esto, busca la completa felicidad de la persona que recibe el coaching.

Ser coach no es nada fácil, porque a pesar de que existen masters en Coaching en ciudades como Valencia o Barcelona, siempre habrá personas que se definen como coaches y que no lo son. Esto hace que el sector se contamine, pues se crea una visión diferente del tipo de profesionales que son los coaches, así como de los servicios que prestan.

Para destacar sobre los coaches falsos, hay que utilizar las técnicas de marketing para desmarcarte de ellos. Para este dos mil dieciocho, hay que prestar atención a las tendencias para adaptarse a ellas, con ese fin hoy os traemos las tendencias en marketing que van a ser importantes para el principio de este año.

Las técnicas principios de 2018

En primer lugar, el coaching se convertirá en una especie de “industria artesanal”, formada principalmente por individuos o pequeños grupos de personas. Se tratará de profesionales independientes acreditados que formarán parte de asociaciones más grandes, ya sea grupos de consultoría o empresas de coaching.

Este proceso de maduración se revelará en las formas en que las empresas utilizan y contratan a las agencias de coaching. Habrá más contratos estándar y verificación de credenciales, como formas de tratar de determinar el retorno de la inversión o, como mínimo, el retorno de las expectativas. Es decir, se llevará a cabo una evaluación sistemática que permitirá valorar si los procesos de coaching contratados cumplen las expectativas de todas las partes implicadas.

En segundo lugar, habrán más barreras para entrar al sector, ya que a medida que la industria del coaching siga madurando, también lo harán sus barreras de entrada. Aparecerán evaluaciones y certificaciones más rigurosas, al menos para el conjunto de coaches que trabajan en las empresas o para ellas.

Cuando esto ocurra, habrá menos personas que trabajen en este sector sin estar cualificadas, y ello será motivo de quejas sobre supuestas barreras artificiales para entrar en el sector. Pero esta tendencia contará con el apoyo de las empresas y organizaciones oficiales de coaching, así como el de las compañías que utilizan estos servicios.

Esta tendencia es algo positivo, porque permitirá a los profesionales tener el lugar que se merecen, como ocurre con Consultaría Estratégica QB, una empresa dirigida por Francisco Blanes a principios de los noventa, que tiene como propósito Impulsar a las personas y a las empresas a ser la mejor versión de sí mismas; siendo más conscientes, responsables e interdependientes en su saber hacer.

En tercer lugar, las empresas de coaching y los coaches individuales intentarán ampliar su mercado apelando a los directivos de nivel medio en las empresas. Sin embargo, esto no será rentable, a menos que las tarifas cobradas sean similares a las de un alto directivo o los procesos sean más reducidos.

Así, puede que la tasa por alumno baje para muchos formadores a cambio de incrementar la estabilidad de su trabajo. Tampoco será fácil captar a ese objetivo de directivos medios que suelen ser más reacios a emplear este tipo de herramientas y procesos. Este será entonces uno de los desafíos más significativos de los próximos años para muchas compañías, que tendrán que compatibilizar el uso del coaching interno y externo no solo entre sus principales directivos sino también entre el resto de empleados.

Estas son las tendencias que van a desarrollarse a principios de este año, pero que probablemente se arrastren durante el resto de los meses, ya que no todas las empresas o profesionales las adoptarán y desarrollarán de igual manera.