No abandones, no hay excusas

Más de 137.000 perros y gatos fueron recogidos el año pasado según destaca el Estudio de Abandono y Adopción 2016. Se trata de un dato preocupante y que constata que el abandono de las mascotas sigue siendo un problema estructural que precisa una mayor intervención y cooperación de todos los agentes implicados para lograr disminuir esta cifra y que se pueda asegurar el bienestar de perros y gatos en nuestra sociedad. Hoy para animaros a todos vosotros a que nunca dejéis tiradas a vuestras mascotas, vamos a daros una serie de opciones, como enviar a los animales a vuestro destino de vacaciones a través de la opción de envío de animales por avión del grupo Star Cargo, para que estos no supongan nunca un problema y no lleguen a verse tirados en la carretera o pasando hambre por la culpa de sus descorazonados dueños.

Aunque desde el año 2008 se observa un descenso en el número de perros y gatos recogidos por las sociedades protectoras en nuestro país, aún es un descenso moderado y la cifra, que el año pasado fue de más de 137.000 animales de compañía abandonados, es todavía muy elevada. A lo largo de los últimos años hemos conseguido mejorarla, pero aún son muchos los perros y gatos que se quedan solos.

Sin embargo, una parte importante de los animales de compañía que llegan a un refugio no corresponde realmente a un abandono, sino probablemente a una pérdida. De hecho, el 20,4 por ciento de animales recogidos en los refugios y protectoras pudieron volver a casa gracias a estar identificados, por lo que es fundamental que perros y gatos estén convenientemente identificados mediante microchip para poder localizar a sus propietarios. De estos animales que llegan a los refugios, un 20% son devueltos, el 14% todavía sigue en la protectora, un 10% fueron sacrificados y el 44% encontraron un nuevo hogar. Esta cifra positiva demuestra que la promoción de la adopción es una de las estrategias fundamentales para reducir la población de animales abandonados y evitar que sean sacrificados o que pasen el resto de sus días en el refugio.

Normalmente se piensa que los perros se abandonan durante la época estival porque sus dueños se quieren ir de vacaciones, pero lo cierto es que las cifras de la entrada de perros en refugios y protectoras se mantienen estables a lo largo del año. El primer cuatrimestre se recogen un 32% de perros, en el segundo el 35% y en el tercero, el 33%.

Qué hacer si nos vemos en dificultades para cuidar del animal en algún momento

Si en algún momento dado nos encontramos con que no podemos hacernos cargo de nuestra mascota, debemos intentar buscar la mejor solución para nuestro amigo, ya que él es el más inocente en esta situación y no se merece un abandono en la carretera ni pasar hambre. Lo mejor es tratar de buscarle un nuevo hogar en una casa particular, con alguien que desee adoptarlo. Por internet podemos poner anuncios para encontrarle a una nueva familia.

Asimismo, otra manera sería llevarlo a un refugio y explicarles nuestra situación, para que ellos se encarguen del perro mientras llevan a cabo un proceso similar al anterior. O incluso aprovecharnos del tirón de las aplicaciones colaborativas, como Snau, con servicios como adiestramiento, alojamiento, paseo y peluquería para aquellos dueños que tienen menos tiempo.

Si es algo puntual, siempre podemos dejarlo al cuidado de algún familiar o amigo, o incluso, si no queremos molestar a nadie ni pedir ese favor, es posible enviarlo a un hotel para mascotas donde los cuidan perfectamente y los mantienen en unas buenas condiciones e instalaciones que podemos revisar antes.

Por otro lado, también podemos adaptarnos y llevarlo de vacaciones con nosotros. Ya son muchos los hoteles y demás alojamientos que aceptan mascotas, y no es complicado llevarlas en el coche para un viaje relativamente corto.

Para los más largos, es posible enviarlos por avión con Star Cargo. Si optamos entonces por lo más práctico, que es llevarlos en la bodega del avión, Star-Cargo se encarga de que siempre haya alguien con ellos, así como veterinarios y personal de asistencia. La opción de llevarlo con nosotros en cabina no es tan práctica si el perro es pesado y porque también nos obliga a pagar más y puede ocasionar molestias a otros viajeros. El transportín en el que viaja el animal es el que determina el espacio que va a ocupar este en la bodega, por lo que debemos medirlo bien tanto para que el perro esté a gusto durante el trayecto como para que no nos surjan imprevistos en el tema del presupuesto. Los profesionales de Animales por Avión de Star Cargo nos pueden echar una mano para tener la medida correcta.

El hecho de que los animales viajen en la bodega del avión no nos debe agobiar, ya que los perros no lo pasan mal por eso, sino que se adaptan perfectamente a cualquier situación nueva y no sufren nada de estrés por viajar en avión. De hecho, muchos dueños creen que han de sedarse los animales para que viajen tranquilos, y ni es necesario e incluso muchas compañías lo prohíben, ya que pueden tener problemas en el aire, donde la presión es menor y con la sedación a ellos les baja presión sanguínea, lo que puede devenir en un paro cardiaco. Y es más, los animales que viajan en la bodega no lo hacen como si fueran una simple maleta, sino que van en compartimentos diferentes con unas condiciones de presurización y temperatura como las que tienen los pasajeros en la cabina, de forma que no pasan frío ni calor.

En Star Cargo, además, ofrecen otro tipo de servicios que nos dan una gran comodidad, como son la recogida o entrega del animal en casa mediante empresas especializadas en el transporte de animales por carretera o un hotel para mascotas para el caso en que tengamos que volar antes que la mascota o si necesitamos que esta pase una revisión veterinaria previa al transporte. Además, se encargan de gestionar la inspección documental y física con el servicio de veterinarios de la aduana. También se pueden encargar de la legalización de documentos en la embajada del país de destino, en caso de necesitarlo, y del trámite de aduana de exportación, con los inspectores de la aduana de Madrid.