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La horma del zapato

Disponer de un buen par de zapatos es algo indispensable. Sobre nuestros pies, descansa el peso de todo el cuerpo. Son los que nos sostienen y nos facilitan la tarea del movimiento. Sin pies, no podríamos hacer algo tan simple como caminar. Poca atención le prestamos, sin embargo, a esta parte tan elemental del cuerpo. Ni siquiera, a la hora de vestir nuestros pies, ponemos la atención adecuada en cual es la necesidad de los mismos. Nos empeñamos en lucir zapatos de ensueño, diseños último modelo y materiales que impiden que nuestros pies, transpiren

Estos factores, contribuyen a que nuestro pies se hallen siempre doloridos, sean proclives a padecer infecciones por hongos y acaben presentando problemas como los juanetes. Cabe señalar que hay pies todoterreno que se amoldan a cualquier tipo de calzado sin resentirse, en tanto que otros, más sensibles, necesitan calzados adaptados. En este post, vamos a hablar sobre cómo se fabrican los zapatos, los materiales necesarios, el proceso de producción y, por supuesto, sobre como saber diferenciar entre un zapato y un buen zapato.

Afortunadamente para el sector, como sucede con el textil del que forma parte, todo el mundo, utiliza calzado. Es inevitable si queremos poder movernos por el mundo sin que nuestros pies, nos fallen y terminen llenos de heridas. Dentro de los tipos de consumidores, podemos destacar a las personas que siempre, buscan zapatos duraderos, de calidad, con un buen acabado y, si es a buen precio, mejor que mejor.

Gracias a empresas como Sogorbmac, especialistas en todo lo relacionado con la fabricación de calzado, los fabricantes, pueden encontrar en un mismo lugar todo lo necesario para crear sus zapatos de ensueño. A través de un viaje por esta empresa, hemos rescatado algunos de los métodos más utilizados a la hora de fabricar zapatos, así como los elementos que caracterizan cada tipo de proceso. Conocer estas pautas que se llevan a cabo, puede ayudar a diferenciar los diferentes zapatos y elegir el que más se adapte a cada pie.

Métodos de fabricación de calzado

En el mundo del zapatero, hablar de método de construcción de calzado, es hablar de la manera en que la suela y la parte superior del zapato, se encuentran adheridas. En función del método empleado, el calzado puede tener una mayor vida útil o ser más o menos costoso.

Son varias las técnicas de las que se sirve el sector para construir todo tipo de calzado. Siendo uno de los mas utilizados en la actualidad, el pegado. Este método de construcción, se utiliza mucho debido a la sencillez que conlleva su proceso y lo económico que resulta. Simplemente, la suela y la parte superior, se unen mediante un proceso de adhesión, para el que se utiliza cola de contacto o algún pegamento especial, desarrollado para este fin en particular que, por norma general, se activa mediante el calor. De esta manera, cuando ambas partes del calzado se unen y se les proporciona presión, quedan perfectamente adheridas la una a la otra. Este tipo de procedimiento se aplica en su mayoría a las construcción de zapatos con suela de goma como pueden ser las zapatillas deportivas.

Este tipo de calzado, suele ser más económico y su vida útil, suele ser inferior. Sobre todo, cuando la unión de ambas partes, no se hace de forma correcta y el pegamento empleado es de mala calidad.

Otro de los factores que es necesario tener en cuenta es que, si la suela del zapato se despega, puedes acudir a un zapatero que, evaluando el estado de la misma, puede volver a pegarla o incluso, sustituirla.

Se trata de un método que puede reducir la flexibilidad del calzado, por lo que en raras ocasiones, se utiliza en la construcción de zapatos fabricados en cuero, charol o similares.

El segundo método de construcción de calzado, es el cosido. Dentro de este método en particular, podemos encontrar varios tipos de cosido, entre los que vamos a destacar los siguientes:

  • Blake Stitch o cosido ciego. Se trata de una de las técnicas más populares, desarrollada durante la revolución industrial, a pesar de su sencillez, se trata de un proceso imposible de realizar a mano. La suela y la parte superior del zapato, se cosen en este caso, por la parte interna, utilizando una máquina especial que perfora de exterior a interior, realizando un único cosido que une simultáneamente plantilla, suela y corte del calzado. Los zapatos que se fabrican con esta técnica ofrecen larga duración y tienen un precio bastante aceptable, por ser el método de cosido más económico. Además, estos zapatos ofrecen gran flexibilidad y si la suela se daña, puede ser reemplazada sin problema.
  • Goodyear Welt es una técnica antigua y elaborada que garantiza que el calzado, sea duradero. También se conoce como empalmillado. En sus orígenes, esta técnica se realizaba a mano, pero en el año mil ochocientos sesenta y nueve, Charles Goodyear Jr., inventó una máquina que permitía realizar todo el proceso de cosido de manera más rápida y eficiente. La primera etapa de este proceso de cosido, consiste en preparar la plantilla. Para ello, se crea una especie de resorte perpendicular que se cose por todo el borde para luego unirla con la entresuela. Por último, se lleva a cabo el proceso de cosido que une suela, entresuela y parte superior. Este tipo de cosido, otorga a los zapatos un tiempo de vida útil muy largo, ofreciendo a su vez, un excelente nivel de impermeabilidad. Se trata de zapatos de mayor costo.
  • Cosido Billy o exterior, es el tipo de construcción que se practica desde la antigüedad. Su técnica es bastante simple y es el más utilizado en la confección de botas y botines. La parte superior del calzado o el corte, deben doblarse hacia afuera, facilitando de esta manera que pueda coserse la plantilla que luego será pegada a la suela. En último lugar, se elimina el material sobrante mediante una técnica de lijado especial. Esta técnica de cosido, procura al calzado una gran flexibilidad y comodidad excelente para los pies, aunque hay que tener en cuenta que el paso de la humedad es posible.

Examinando zapatos

La mejor manera de saber si un zapato posee la calidad necesaria para ofrecer confort a nuestro pies, es sometiéndolos a examen. Nada como examinar el zapato o zapatilla en cuestión, para determinar su idoneidad y calidad. Para que esto sea posible, es conveniente saber cómo se fabrican, los materiales con los que se confeccionan y algunas otras características que citaremos más adelante.

Un zapato adecuado es el que se ajusta a cada tipo de pie, en función de su anatomía y debe resultar cómodo a la hora de caminar, pues pasaremos muchas horas con ellos puestos.

Empecemos por analizar el interior del zapato. Este es clave a la hora de la transpiración de nuestros pies. El forro, es por lo tanto, una parte fundamental de cualquier zapato, puesto que cubre las partes internas y hace que se ajusten al corte. Este aspecto es algo que no solemos tener en cuenta, pero proporciona el acabado del zapato, refuerza el corte, absorbe la humedad y aporta confort y protección al pie.

A continuación, la suela constituye un elemento diferenciador de cualquier zapato. En función de si se trata de calzado de masculino o femenino, la suela suele poseer diferentes características. Los materiales, suelen ir desde la goma (uno de los más utilizados) hasta el esparto, pasando por el caucho, el cocho o las suelas termoplásticas. Un calzado con una suela óptima, es el que favorece la adherencia y proporciona al calzado la amortiguación necesaria para que la pisada, resulte cómoda.

Respecto a los materiales con los que se confecciona el calzado, cada zapato, requiere de unas prestaciones diferentes que son necesario analizar en función del tipo de pie. Factor todavía más relevante cuando se habla de calzado ortopédico. Materiales hay muchos, pero los principales son los que más se utilizan por ser sinónimo de calidad: cuero, piel, tela o poliéster, son los más habituales. Cada uno aporta una serie de características como la flexibilidad, de la tela, la elasticidad del cuero o la transpirabilidad de la tela.

Hay que tener en cuenta el uso que se le va a dar al zapato a la hora de elegir diseño. No es lo mismo usarlos para ir al trabajo (ni según el tipo de trabajo) que los que se usan para diario de tipo informal y uso más común. En función del uso, la estación del año y los materiales de fabricación, podemos encontrar los siguientes tipos: Oxford, botines, mocasines, zapatillas, botas de vestir, bailarinas, zuecos, mocasines de mujer…

Saber reconocer un zapato de calidad puede no resultar tan sencillo si no conocemos bien los materiales de fabricación. Si embargo, si a la hora de elegir uno, encontramos que todos sus elementos como la suela, el ancho, el largo y el material de fabricación se ajustan a las necesidades de nuestros pies al caminar, nos encontramos ante un zapato de la calidad deseada.

No en vano ese dicho popular de «ha encontrado la horma de su zapato», no solo se aplica en sentido metafórico.

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