Los frutos secos en España son un aliado fiel que podemos encontrar en la despensa de la abuela, en las tapas o en el tentempié que tomamos al mediodía. Lo encontramos también en las clásicas avellanas del turrón en Navidad o en las nueces de las ensaladas valencianas.
No estamos hablando del clásico capricho gourmet, hablamos de un tesoro para nuestra salud que encaja de manera ideal en la dieta mediterránea; con solo comer un puñadito diario, sin sal ni fritos, vas a disfrutar de energía sostenida, cuidarás el corazón e incluso te levantará el ánimo.
Mucha gente los ha metido en su rutina desde hace muchos años y ha notado cómo iba cambiando el hambre de media mañana y esos bajones que acontecían por la tarde. En España solemos comer a deshoras y se corre de un lado a otro. Los frutos secos, por eso, son unos aliados naturales que merecen ocupar un puesto fijo en nuestras mesas.
La historia y la tradición se mezclan en nuestras mesas
Cuando pensamos en frutos secos, no estamos ante una moda que venga de Estados Unidos; vienen de lejos. Tal como nos comentan desde Frutos Secos del Carmen, expertos de nuestro país, la influencia árabe popularizó el uso de la almendra en muchos dulces tradicionales españoles, desde el mazapán de Toledo hasta las garrapiñadas típicas de feria. Las avellanadas de Reus son famosas; las de la huerta murciana, también.
No debemos olvidar la importancia que tienen los frutos secos en los dulces españoles, desde las torrijas hasta los anteriormente mencionados mazapanes.
Además de su rico sabor, los abuelos también eran conscientes de que tomar un puñado puede nutrir y no engordar. En la acelerada vida de la urbe, se vuelve a ellos por verdadera necesidad. Estamos hablando de que los snacks pueden calmar los antojos de comida sin sentimiento de culpa.
Unos nutrientes que ayudan al cuerpo
Debemos imaginar el cuerpo como si de un motor se tratase. Como es lógico, precisa de aceite de calidad para poder funcionar bien. Esto es realmente lo que son los frutos secos para el cuerpo. Por ejemplo, unas almendras están cargadas de vitamina E, la cual protege la piel del sol y ayuda a frenar el envejecimiento. Las nueces con omega-3, esas son buenas, puesto que bajan el mal colesterol y cuidan las arterias. Con las avellanas y su riqueza en fibra, se arrastra todo lo nocivo del intestino y consiguen regularte sin necesidad de laxantes.
Con tomar un puñadito de unos 30 gramos, los músculos ya tienen proteínas vegetales, magnesio para los nervios tranquilos y antioxidantes que luchan contra la inflamación.
El gran estrés que se vive en la ciudad con el trabajo y la vida diaria necesita de un equilibrio y podemos encontrarlo en los mix de frutos secos, gracias a los cuales se puede notar una menor hinchazón post comida pesada.
Si se controla la ingesta, no engordan; hablamos de calorías de lo más densas, pero que a la vez sacian tanto que se evita tomar bollería. Son ideales para las dietas, desde veganos a deportistas, pasando por mamás con peques.
Corazón sano: el escudo contra lo peor
La dieta que tiene aceite de oliva nos protege a nivel cardiovascular, pero tomar frutos secos todavía la refuerza más. Las nueces cuentan con arginina, un aminoácido que mejora la función de los vasos sanguíneos. Los polifenoles que tienen los pistachos ayudan también a la salud de nuestro organismo. Hay casos que uno conoce personalmente, donde uno tiene familiares con la tensión alta y que empezaron a tomar nueces e incorporarlas a su día a día. En dos años, su ingesta, junto con un cambio de hábitos más saludables, hizo que los chequeos médicos mejorasen considerablemente.
Tener el cerebro despierto, es disfrutar de concentración para el día a día
En España se vive un alto ritmo de vida, lo que hace que se tenga que recurrir a los frutos secos si se quiere contar con un mejor rendimiento mental. La vitamina B6 presente en los pistachos ayuda a un mejor funcionamiento del sistema nervioso. El omega-3 de las nueces ayuda a nutrir las conexiones a nivel cerebral. Esto es perfecto para los estudiantes en selectividad o los padres que sufren de gran estrés diario por el trabajo y las responsabilidades familiares.
Piel radiante y huesos fuertes
La vitamina E de las almendras es un antioxidante, lo que ayuda a tener una mejor salud de la piel siempre que se acompañe de una salud alimenticia adecuada. El acné juvenil mejora la salud cutánea gracias al zinc que tienen los anacardos. Las avellanas, que cuentan con magnesio y calcio, pueden formar parte de una alimentación beneficiosa para el cuidado de los huesos, tanto en niños en etapa de crecimiento como en mujeres durante la menopausia.
Control de peso y azúcar
La fibra soluble ayuda a ralentizar la absorción de azúcares y grasas, lo que provoca una sensación de saciedad más duradera. Por eso, los alimentos ricos en fibra sacian más que bastantes productos ultraprocesados y pueden ayudar a controlar mejor el apetito entre comidas.
Intestino feliz
La fibra prebiótica lo que hace es alimentar a las bacterias buenas. Contribuyendo a una mejor digestión después de comidas copiosas.
Salud para pequeños y mayores
Consumidos con moderación, los frutos secos aportan energía y nutrientes beneficiosos para el crecimiento infantil y el cuidado de la salud ósea y muscular en edades más avanzadas.
Cómo se eligen y conservan
Lo mejor es tomarlos crudos sin sal o tostados. Puedes consumir un puñado diario de entre 20 y 30 gramos.
Unos mitos que queremos desmontar
Se dice de ellos que engordan, pero lo cierto es que no, si se toman moderadamente. Hay algunos que producen alergias, pero la mayoría no. A pesar de que algunos pueden ser caros, lo cierto es que previenen muchas enfermedades.
Consejos
Los frutos secos pueden tomarse distintas comidas del día. Por ejemplo, las almendras en el desayuno, las nueces para la merienda y los pistachos en las cenas ligeras. Así que ya sabes, ¡no te olvides de tomarlos!


