La pintura al servicio de la decoración

La pintura al servicio de la decoración

Muchas veces oímos a una amiga decir “quiero darle un nuevo aire a la casa y no sé por dónde empezar”. Pues lo cierto es que hay una forma que es realmente fácil, dado que la pintura es nuestra gran aliada, sin hacer grandes esfuerzos ni desembolsos económicos podremos transformar nuestra vivienda en un lugar único, especial. Te pones a darle vueltas al tema y ¡zas!, ya has decidido que vas a pintar tu casa, y ahora viene lo siguiente ¿qué tipo de pintura es la más adecuada?, ¿cuál me irá mejor? Las opciones, por supuesto, son infinitas y para encontrar la solución más adecuada se deben sopesar y barajar multitud de factores, como, por ejemplo:

  • La luminosidad y orientación de la estancia. Los espacios con mucha luz pueden permitirse tonos más oscuros en sus paredes, sin embargo, también se debe tener en cuenta que los tonos claros a su vez reflejan mejor la luz natural de la estancia aumentando la sensación de amplitud y claridad.
  • Las dimensiones. Una estancia de reducidas dimensiones puede verse ampliada ópticamente utilizando colores claros, mientras que los tonos oscuros tienden a empequeñecer.
  • Los acabados satinados tienen un poco de brillo lo que les permite resistir bien el paso del tiempo y son perfectos para estancias con mucho “trote” ya que aguantan bien la suciedad y son fáciles de limpiar, mientras que el acabado mate apenas refleja la luz por lo que se aconseja su utilización en lugares con mucha claridad y aguantan peor el desgaste del tiempo, pero a cambio disimulan mejor las posibles imperfecciones de las paredes, y la brillante está especialmente indicada para habitaciones más oscuras.
  • La pintura plástica es la más utilizada para el interior, puesto que sus principales ventajas pasan porque es lavable, transpirable, seca con rapidez y no huele.
  • La pintura ecológica está actualmente muy demandada por su composición a base de materias primas naturales de origen vegetal o mineral, sin derivados del petróleo. Si bien es cierto que suelen tener un precio un poco más elevado de lo normal, lo cierto es que son más sanas y respetuosas con el medio ambiente.
  • Las pinturas antifungicidas son una excelente opción para lugares donde hay humedad, como cocinas o baños, ya que evitan la aparición de moho y bacterias. En este aspecto, si vosotros queréis pintar la casa y no sabéis cual es vuestra mejor opción a la hora de escoger un tipo de pintura, nosotros os recomendamos que acudáis a Pinturas Decolor, puesto que esta empresa se dedica a la fabricación y comercialización de pinturas, con una excelente relación calidad-precio, y diseño de productos más modernos y eficaces gracias a sus importantes inversiones en I+D+I, por lo que nadie mejor que ellos para explicaros que tipo de pintura debe llevar vuestra casa.

Y ya elegido el tipo de pintura deseado, llega la hora de decidir realmente qué color o colores se deben escoger. Las recomendaciones son:

  • El blanco. Es el color atemporal y el que va bien con cualquier tipo de decoración pudiendo convivir tanto con una decoración de estilo minimalista como con piezas de anticuario, nunca pasa de moda, transmite paz, serenidad y sensación de higiene y limpieza, aporta luz, claridad, amplifica y multiplica los espacios, siendo un marco perfecto para cualquier tipo de vivienda.
  • El azul y el verde son colores relajantes que transmiten serenidad, sosiego, tranquilidad, son colores que invitan al descanso por lo que son ideales para dormitorios.
  • El color arena o beige, en su amplia variedad de tonos, es un color polivalente con una gran versatilidad, perfecto para cualquier estilo de decoración ya que es un color que ilumina la estancia y la amplia, es un color que va bien en cualquier estancia de la casa, especialmente en salones.
  • El naranja y los tonos amarillos invitan a la creatividad y favorecen la actividad, nos aportan energía, dinamismo, fuerza, entusiasmo, por lo que es una buena opción para un despacho, una zona de estudio…
  • El negro. Son pocas las personas que se atreven con este color pues lo asocian a un ambiente frío y tétrico, sin embargo, puede dar un fabuloso golpe de efecto visual si se acompaña de colores claros que lo contrarresten, como el blanco en el techo y una decoración nórdica basada en muebles de madera de color claro y de líneas rectas y sencillas, entonces el acierto está asegurado.

Otros cambios más allá de la pintura

Una vez decidido el color de la pintura, lo cierto es que puedes modificar el estilo de un salón o de un dormitorio con algo tan sencillo como cambiar solamente los cojines. Por ejemplo, puedes escogerlos varios con una misma base cromática, pero con diferentes estampados, haciendo una combinación bicolor blanco y negro, mezclando diferentes tonos tierra con verdes y amarillos, aunando cojines de telas con distintas texturas, tonos empolvados…