Los asesinatos a la verdadera pizza italiana

Los asesinatos a la verdadera pizza italiana

No hay mayor placer en el mundo que una buena comida después de un trabajo. Para aquellos que normalmente vamos super justos de tiempo a la hora de comer, la comida italiana es nuestra gran amiga, ya que siempre nos permite tener una comida rica en nutrientes en un corto espacio de tiempo.

Además, para que nos vamos a engañar, tanto la pasta como la pizza son dos platos tan deliciosos como socorridos. Pocos alimentos se han hecho tan famosos. Y aunque nuestra dieta mediterránea sea una de las mejores del mundo por sus beneficios para la salud, la dieta italiana comparte algunos principios de la dieta mediterránea.

La dieta mediterránea es una dieta rica en nutrientes debido al consumo habitual de hidratos de carbono, legumbres, proteínas y verduras. Además, los platos por excelencia de la dieta mediterránea consisten en verdaderas odas a la comida, como puede ser la paella, que es famosa en todo el mundo.

Hablando de arroces, es un mito que la verdadera paella se come en Valencia, ya que allí son buenos en la elaboración de deliciosos arroces. La verdadera paella se come en Alicante, y para zanjar esta discusión puede ser tan difícil de resolver, solo cabe ir y probarla. Lo mismo pasa con la verdadera pizza italiana.

Si quieres comerte una verdadera pizza italiana huye de restaurantes en los que la pizza pesa casi como un plato y está cargada hasta los topes. Y, sobre todo, huye de las pizzas caseras de tus amigos, sí, esas pizzas que son una mezcla entre Frankenstein y el Inspector Gadget. Hoy venimos a contaros los principales alimentos que se han introducido en la pizza, y cuyos responsables podrían ser detenidos por un delito de asesinato a la pizza.

Los alimentos que nunca deberías poner a la pizza

Hablando de alimentos que tendrían que tener órdenes de alejamiento a favor de la pizza, en primer lugar, voy a destacar las verduras que no hacen que te sientas mejor por comer hidratos de carbono con jamón y queso. Me refiero al palmito, los espárragos, el maíz y la lechuga. Estos alimentos son sin duda buenos, pero no aportan nada a la pizza. En concreto la lechuga puede ocultar la grasa y fealdad de lo que hay debajo.

La patata puede pasar, siempre que no esté frita. La filosofía de la pizza es que sea ligera, no necesita mucho para estar buena. Por eso en los restaurantes de culto de Roma o Nápoles, la pizza se sirve con mozzarella y queso.  Se puede añadir patatas en finas láminas que se cuecen directamente en el horno, pero fritas nunca, ya que añadirás una gran dosis de aceite a la pizza.

Tampoco hay que poner una montaña de quesos, jamón, bacon y demás ingredientes. Esto provocará que el queso se deshaga y caiga al horno, quemándose en el proceso y dando a la pizza un olorcito a quemado desagradable. A pesar de todo, algunos restaurantes pseudoitaliano en España, pusieron de moda esta manera de destrozar la pizza.

Por último, pero no por ello menos importante, voy a partir una lanza en contra del pescado. La pizza con calamares sigue los mismos principios que la pizza con patatas fritas, es aceitosa y no aporta nada. Las almejas forman parte de la pizza marinera, pero los moluscos tienen que estar limpios y no con la concha. Y por favor si ponéis salchichas, cortarlas, no las pongáis enteras, son más gruesas que un espagueti, y si alguien os ve comerlas de un bocado, os va a mirar raro.

En conclusión, si quieres disfrutar de una buena pizza, búscate un amigo o amiga italiano que te deleite con una masa tradicional y unos ingredientes tradicionales. Y sino siempre puedes acudir a restaurantes que te proporcionen el auténtico sabor italiano, como es el caso de ArtdePizza, una pieria joven, pero con el propósito de hacer disfrutar de productos frescos preparados a diario, y con toda la esencia italiana.