Los servicios de salud son básicos para que la sociedad progrese

Los servicios de salud son básicos para que la sociedad progrese

Nos ha tocado vivir en una época de la evolución en la que podemos presumir de tener cientos de servicios a nuestra disposición y esto es algo de lo que nos debemos de alegrar cada día y es que poder disponer de un médico, un odontólogo, un fisioterapeuta, un osteópata… tan solo con acercarnos a su consulta es algo que deberíamos de valorar muy positivamente. Esto supone que, de un tiempo para esta parte, nuestra salud haya mejorado de forma exponencial, así como también lo ha hecho la esperanza media de vida en cada uno de los países desarrollados, al igual que en otros a los que estamos prestando ayuda humanitaria.

Unos servicios, los de salud, que tal y como os hemos escrito en el encabezado, son básicos para que la sociedad progrese y, por suerte, lo estamos haciendo muy bien ya que contamos con los mejores profesionales en cada una de las áreas que cada día se esfuerzan por poder mejorar la calidad de vida de cada uno de los pacientes que visitan las consultas. Por ello, hoy os queremos hablar de la importancia de la salud, acompañadnos.

Para comenzar os hablaremos de la definición más básica y más extendida de la palabra salud y que no es otra que el bienestar físico, mental y social de una persona y es que si alguno de estos tres pilares nos falla, no podemos considerar que ese sujeto del que hablamos esté en unas condiciones saludables. Por ello, no solo debemos de cuidar nuestro bienestar físico, no tener heridas, no padecer enfermedades, sino que también tendremos que tratar otros aspectos como problemas mentales derivados de estrés, ansiedad o depresión, entre otros, así como también es aconsejable que potenciemos nuestras relaciones sociales con todas aquellas personas a las que le tenemos aprecio y que tanto bien nos puede hacer.

Muchos de nosotros, en mayor o menor medida, podemos presumir de tener el bienestar mental y social cubierto y es que, aunque en ocasiones se nos complique, lo cierto es que ambos casos son los más fáciles de conseguir. En cambio, si nos vamos al bienestar físico, la cosa cambia. A lo largo de nuestras vidas padecemos un gran número de enfermedades, la mayoría, por suerte, leves y es que a los pocos días se nos acaban pasando, sin embargo, lo cierto es que, si no nos cuidamos, estas pequeñas dolencias pueden acabar con tintes más graves y complicados. Esto que os comentamos es algo que tienen muy claro nuestros gobiernos y prueba de ello lo encontramos en que el Parlament de Cataluña votó si ampliaba los servicios de dentista en la sanidad pública, siguiendo la línea del nuevo servicio aprobado por Ada Colau en el ayuntamiento de Barcelona y es que visitar al dentista es una de las citas que debemos de tener marcada a fuego en nuestra agenda.

En la Clínica dental Plaza Prosperidad,  expertos en el cuidado de la dentadura y de la boca en general de todos sus pacientes, afirman que una visita al año a su centro es necesaria para poder controlar el estado de la boca de sus clientes y, con ello, prevenir posibles enfermedades o problemas que vayan surgiendo, de tal forma que se detecten a tiempo y se puedan solventar antes de que vayan a más o que incluso lleguen a extremos en los que ya son irrecuperables. Pero, además de la visita de rigor al odontólogo, lo cierto es que también debemos de visitar a nuestro médico de cabecera para hacernos los chequeos necesarios que hagan falta para cerciorarnos de que estamos en perfecto estado de salud.

La sanidad pública y la privada en España

Tras los años de crisis económica que hemos vivido en nuestro país, la sanidad pública en España ha quedado muy debilitada y es que en este tiempo se han recortado las inversiones, por lo que los sistemas han quedado desfasados y el número de personal trabajando se ha visto bastante mermado. Es por ello por lo que a la par del descenso de la calidad de la sanidad pública se ha incrementado de forma considerable el número de pólizas privadas que se han suscrito para poder tener acceso a la sanidad privada y así conseguir paliar los recortes y seguir teniendo la posibilidad de recibir una atención de calidad en unos plazos de espera mucho menores que en la pública.